jueves, 11 de diciembre de 2008

Baja maternal


Hoy me ha llegado la carta de la Seguridad Social informándome de cuando se me acaba mi baja maternal. Esa carta me ha vuelto un poco a la realidad y ha hecho que me entristezca.
Hasta ahora era como si se me hubiese olvidado que iba a llegar el momento, dentro de menos de dos meses, en el que tendré que separarme de mi bebé y de mi nene "grandullón" (es que Martín dice que el ya no es chiquitín, que ya es grandullón) para reincorporarme al trabajo.

No me molesta trabajar. Me gusta mi trabajo. Pero se me parte el alma al pensar en separarme de Matías. Será aún tan chiquitín. ¡No tendrá ni cuatro meses!
Estará muy bien cuidado, porque lo cuidarán mis suegros y sé que lo hacen de maravilla. Ellos cuidaron de Martín cuando tuve que trabajar en su día también.

Pero el dolor de la separación... Cuando lo pasé con Martín, estuve llorando un mes antes de tener que volver a trabajar. Sólo el hecho de pensar en separarme de él hacía que me saltaran las lágrimas. En aquél momento pensaba que nunca más tendría hijos para no tener que sufrir ese momento.

Luego me acostumbré. Pude reducir bastante la jornada y utilizaba la hora de lactancia, así que a media mañana podía ver a Martín, quien me esperaba desesperado para poder comer y notarme cerca. Lo pasamos muy mal los dos. Y eso que soy muy afortunada. Hay mucha gente que después de las 16 semanas se ven obligados a dejar a sus pequeños bebés en una guardería.

Ahora vuelvo a pensar en principios de febrero. Otra vez volver a sufrir una separación de un bebé que aún ni siquiera sabrá que es alguien independiente de mí. Que aún tendrá mi leche como único alimento. Que aún echará en falta el contacto con su mami. Y yo su contacto, sus sonrisas, su tranquilidad...

¿Qué leches de ayudas da el gobierno de conciliación familiar? Se les llena la boca hablando de cuanto ayudan a la mujer, de igualdad, de discursos inútiles y vacíos y de su miserable ayuda de 2500€.

Pues señores políticos, yo quiero que se luche por una baja maternal más larga. Al menos de 6 meses, que es el tiempo en que mis hijos se alimentan única y exclusivamente de mi leche. Pero sería bueno que fuese de al menos un año, por el vínculo de una madre con su hijo.
Yo cambio mis 2500€ por dos meses más de baja maternal. Fíjense que poco pido. Pero creo que debería ser un peldaño de una escalera de mejoras y de ayudas reales para poder tener una familia.

No sé expresar con palabras los sentimientos encontrados que tengo en estos momentos. Las lágrimas asoman por mis ojos. Si pudiese hacer algo...

3 comentarios:

Las recetas de Abunany dijo...

Yo estoy de acuerdo contigo , yo cambiaria el dienro tb , yo los tengo muy grandes ya , pero tuve que dejarlo a los 2 meses pero nunca deje de darles el pecho .Cuesta mucho separarse de ellos cuando se les ve tan indefensos .Ánimo
Un beso , cuidate .

Maria dijo...

Aish, dos meses :(
Yo tampoco dejé de darle pecho a Martín, que se destetó a los 20 meses, ni dejaré de darle pecho a Matías.
Pero es tan duro separarse de ellos...
Gracias por tus palabras.

Mandragora30 dijo...

joooooo, yo de mi hija mayor empecé a trabajar a la semana de tenerla, no me subió la leche, así que ni por la noche podía darsela :(
de la pequeña tenía leche como para amamantar a 3 bebés más, al mes empecé a currar y seguí dándole hasta los 6 meses.
En ambos casos fué durísimo, en el 1º más porque casi ni tiempo me dió de estar con mi niña...



aaaaarrrrrrrgggggggg si es que tanto este gobierno como el anterior dicen mucho de ayudas familiares y es todo patraña!!! Con eso sólo ganan la gente que trabaja en empresas ejecutivas o grandes comercios (aunque tampoco mucho!!) pero qué pasa con el sector agrícola? y con los hosteleros? A ver si espabilan y hacen las cosas bien que tengo ganas de tener mi 3 hijo y no me lo ponen nada fácil!!

Besitos y ánimos corazón... es durísimo, pero no nos queda más que seguir luchando