viernes, 21 de noviembre de 2008

Es increíble


Es increíble la dulzura que desprende un bebé. Cuando estaba embarazada de Matías temía no poder llegar a quererle como quería a Martín. Es tan especial el amor que sientes por un hijo. Tan único. Tan fuerte y tan indescriptible.
Conocí a Matías hace poco más de un mes y cuando le vi, volví a sentir ese amor tan especial. Realmente no le quiero como a Martín. Le quiero como a Matías. Realmente no hay nada más grande que el amor a los hijos. No se puede explicar, sólo sentir.
Hoy Matías me cogía el dedito con su manita. Me encanta cuando lo hace. Desprende tanta ternura. Me hace sentir única y especial. Una personita tan pequeñita y me da tanto.
Había olvidado lo que se siente con un bebé tan chiquitín.
Ahora tengo la suerte de tener un bebé chiquitín dándome su amor incondicional y un nene de tres añitos queriéndome y a la vez, sorprendiéndome con sus razonamientos.
Es maravilloso ser madre.

2 comentarios:

Mandragora30 dijo...

Por Dios niña!! Me has puesto los pelos de punta!! esa manita dice tanto... ya mis nenas son grandes, pero nunca olvidaré lo que sentí en cada embarazo, ni lo que sentí cuando las ví por 1ª vez.
Tienes razón, no queremos a todos los hijos por igual, ni tampoco a unos más que a otros, simplemente son amores distintos, porque ellos son distintos y cada uno es especial a su manera.
Un besazo enorme para tus nenes y otro para tí, que si todo el mundo tuviera esa sensibilidad no tendríamos que ver las desgracias que vemos cada día...
Un millón de gracias, no cambies!!

Maria dijo...

A mí me ha puesto los pelos de punta tu mensaje. Gracias! :)
Un besito muy fuerte.