viernes, 22 de abril de 2011

Tarta Oreo


Bueno, hacía mucho tiempo que no escribía en mi blog. De un tiempo a esta parte he ido tan liada con el trabajo y las cosas cotidianas que apenas he tenido tiempo de hacer recetillas. Tengo algunas pendientes de subir y gracias a un comentario reciente en mi blog me he vuelto a animar. No sé si podré sacar tiempo, pero lo buscaré para volver a reactivar esta afición mía por las recetas. El comentario me lo había dejado Elena de El Desvan de Galatea a quien le dedico esta entrada. Muchísimas gracias por visitarme y por tu premio :)


Esta tarta la hice para el cumpleaños de Matías, el octubre pasado que hizo dos añitos. Las fotos no son muy buenas, pero los preparativos de la fiesta no me dejaron tiempo para más. No recuerdo de donde saqué exactamente la receta, pero es famosa por los blogs de repostería. Espero que os guste.


Ingredientes
200g de galletas oreo
6 galletas maría
Una tarrina grande de queso de untar
120g de azúcar glas
500ml de nata
100g de leche
1 sobre de gelatina neutra

Elaboración
Lo primero que tenemos que hacer es separar la crema de las galletas. Reservamos la crema que luego necesitaremos.
Apartamos 4 partes de las galletas y las demás las picamos junto 6 galletas maría y 50g de queso.
Las extendemos sobre la base del molde y lo metemos a la nevera para que se endurezca.
Batimos el queso, la nata, el azúcar y la crema de las galletas hasta que este montado. Reservamos en la nevera.
Calentamos la leche en el microondas, añadimos el sobre de gelatina y lo disolvemos bien, con la batidora hasta que espume. Lo dejamos entibiar. Mientras, troceamos las mitades que teníamos reservadas y las añadimos a la nata montada. Ahora añadimos también la leche con la gelatina, con ayuda de una lengua de silicona. Notaréis como va cogiendo cuerpo.
Lo volcamos todo sobre la base e igualamos la superficie. Lo dejamos en la nevera, mejor de un día para otro.
Al día siguiente triturar un par de galletas mas y ponerlas como decoración.

martes, 21 de diciembre de 2010

Feliz Navidad



Os deseo feliz Navidad y un feliz año nuevo 2011.

Un beso muy fuerte.
Maria del Mar

lunes, 27 de septiembre de 2010

El sueño de la Luna

Erase una vez un niño llamado Matías que soñaba con ir a la Luna. Cada noche, antes de ir a dormir, se asomaba a la ventana con su papá para buscar en el cielo la Luna. Cuando la encontraban, siempre se quedaban unos minutos contemplándola, los dos en silencio. Lo hacían desde que Matías era bien chiquitín. Antes de poder hablar incluso, ya había quedado hipnotizado con nuestro satélite natural.
El niño fue creciendo pero su sueño no cambiaba. Era tal la atracción que sentía por la Luna que tenía el convencimiento de que formaba parte de ella. Quizás en otra vida fue selenita, o quizás una roca de Luna.
Dedicó su vida a estudiar con todo su empeño para poder cumplir su sueño. Fue uno de los científicos pioneros en su tierra y consiguió ser empleado por una empresa espacial. Impulsó montones de proyectos para viajar a la Luna, pero ninguno finalmente se podía llevar a cabo. Que si falta de presupuesto, que si falta de seguridad, que si falta de tecnología... Pero Matías no se rendía. Y cada noche seguía contemplando la Luna, ahora con sus hijos.
Envejeció, se jubiló y, pese a que no había conseguido llegar a la Luna, se sentía feliz. Su vida había tenido siempre una motivación: conseguir un sueño. Había aprendido muchísimo, había conocido a gente muy interesante y había tenido una familia maravillosa que le había apoyado y le había dado amor.
Ya estaba preparado para morir. Había vivido mucho y bien y necesitaba descansar. Esa noche, cuando se acostó, supo que era su última noche en este mundo. Besó a su mujer, como había hecho todas las noches durante los 56 años que llevaban juntos. Cerró los ojos y esperó.
Le despertó una luz blanca, tan blanca que no podía ser de este mundo. Se levantó, la siguió y cuando los ojos se le acostumbraron al brillo se dió cuenta de donde estaba. Ese era su lugar, la Luna. La felicidad que le invadió era tan inmensa que no podía abarcarla toda. Matías llegó a la Luna. Consiguió su sueño.
Por la mañana su mujer lo encontró muerto, pero su cara irradiaba tanta felicidad que ella estaba segura de donde descansaba su marido.

Maria del Mar, 25/09/10